Leemos “Las uvas de la ira” de John Steinbeck

“Y aquí tienen una historia que apenas se puede creer, pero es cierta, y es divertida y hermosa. Eran una familia de doce personas, que se vieron obligados a marcharse de sus tierras. No tenían coche. Construyeron un remolque a base de chatarra y lo cargaron con sus pertenencias. Lo arrastraron hasta la orilla de la carretera 66 y esperaron. Y al poco tiempo los recogió un coche. Cinco de ellos viajaron en el coche y siete en el remolque, además del perro. Llegaron a California en dos saltos. El dueño del coche les dio de comer en el viaje. Es una historia cierta. Pero, ¿cómo se puede tener tanto valor y una fe semejante en los miembros de la propia especie? Son muy pocas las cosas que podrían enseñar a tener una fe tan grande,

Gente huyendo del terror que queda atrás… le suceden cosas extrañas, algunas amargamente crueles y otras tan hermosas que la fe se vuelve a encender, y para siempre.”

Así cuenta el narrador, John Steinbeck (1902- 1968), “americano hasta el tuétano”, quien toma partido en favor de los explotados emigrantes jornaleros americanos y en contra de los Bancos, la propia historia que está narrando en el párrafo final del capítulo XII. En la lectura de esta obra reconocemos el peso de la gran Literatura. Todo un expediente a propósito de la naturaleza humana. Del hambre insaciable del capital. De la crueldad y de la dignidad. Pasen y lean.

Imagen

2 respuestas a Leemos “Las uvas de la ira” de John Steinbeck

  1. clubgijonsur dice:

    Otra mirada. Una analogía. Madre

    MUJERES

    No las ves que están agotadas, que no se tienen en pie, que son ellas las que sostienen cualquier ciudad, todas las ciudades. Con el matrimonio, con la maternidad, con la viudedad, con los golpes, ellas cargan con este mundo, con este sábado por la noche donde ríen un poco frente a un vaso de vino blanco y unas olivas. Cargan con maridos infumables, con novios intratables, con padres en coma, con hijos suspendidos. Fuman más que los hombres. Tienen cánceres de pulmón, enferman, y tienen que estar guapas. Se ponen cremas, son una tiranía las cremas. Perfumes y medias y bragas finas y peinados y maquillajes y zapatos que torturan. Pero envejecen. No dejan las mujeres tras de sí nada, hijos, como mucho, hijos que no se acuerdan de sus madres. Nadie se acuerda de las mujeres. La verdad es que no sabemos nada de ellas. Las veo a veces en las calles, en las tiendas, sonriendo. Esperan a sus hijos a la salida del colegio. Trabajan en todas partes. Amas de casa encerradas en cocinas que dan a patios de luces. Sonríen las mujeres, como si la vida fuese buena. En muchos países las lapidan. En otros las violan. En el nuestro las maltratan hasta morir. Trabajan fuera de casa, y trabajan en casa, y trabajan en las pescaderías o en las fábricas o en las panaderías o en los bares o en los bingos. No sabemos en qué piensan cuando mueren a manos de los hombres.

    (Manuel Vilas)

    Otra mirada. Una analogía. Los desposeídos

  2. clubgijonsur dice:

    Hemos llegado al final. Hoy terminamos la lectura de Steinbeck, con las víctimas de desahucio, con la lucha por la dación en pago, con las cifras de los desempleados, con los vagabundos por las calles griegas. La analogía sigue siendo inevitable. La historia es cíclica. Los personajes, universales: todos los Joad. La literatura, el expediente de lo que es el hombre en la tierra. A pesar de la amargura y la frustración, la esperanza en los otros, en el humilde, en la sangre. La mujer dando vida: amamantando. Como la tierra. A pesar del crac. Como la tierra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: